De todas las frases trilladas sobre libros y lecturas, hay una (o dos) especialmente que nos persuade, a pesar de su hipérbole: "Somos lo que leemos", o bien, "Dime lo que lees (si es que lees) y te diré lo que tienes adentro"
Quisimos ofrecer un espacio para el ocio, que según el gran Pieper, es "fundamento de la cultura", y sin cultura, como nos demuestran Senior y Peretó en sus ilustres obras, no es posible que la Fe eche raíces.
Pero si esta dulce librería es ocio, cultura y felicidad, también es amistad, otro don inapreciable a cultivar entre los lectores caminantes, inquietos por la sabiduría y la virtud, que tantos maestros nos enseñaron a través de sus textos.
Pues todo hombre desea la felicidad, dijo Aristóteles, y hemos nacido para la contemplación, confirma Santo Tomás de Aquino, de ahí que la tarea de rescatar ese anhelado "tiempo del Ángel" sea grave y primordial.
«...descubrí yo en el hombre dos tiempos necesarios: el “tiempo del buey” que dedicaba el hombre, bíblicamente, a ganar su pan con el sudor establecido, y el “tiempo del Ángel”, que debería consagrar el hombre a la “contemplación” (y hablo de todos los hombres, cada uno en los límites de su posibilidad contemplativa).» Leopoldo Marechal
Esta idea de nuestro inmenso poeta, rumiada en su obra clave "La Autopsia de Creso", nos conmovió y nos iluminó de tal manera, que una modesta y urgente misión se avizoraba: ser custodios y mensajeros de ese "tiempo del Ángel" en peligro de extinción.
Deseamos que "la belleza que salva" se manifieste en nuestro rincón librero. Y desde allí, poder brillar como luminaria segura en nuestra comarca entrañable, y aún más allá de las fronteras...
Pablo Ferrari
José Ferrari
Pedro Ferrari
Santiago López
